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LA CIUDAD EN MOVIMIENTO
jueves, marzo 07, 2002:
TJ ELECTRODANCIN' DAYS (MINITHIN MIX)
I. El reloj sigue su marcha, con los dedos de una mano contamos los minutos,
contamos los segundos. La city se difumina entre luces de neón, billboards y
gente de paso apresurado. Los autos avanzan, consumiendo grandes avenidas,
puentes y glorietas. Llegar es sólo el inicio, esa cita ineludible, un
preguntar ¿y si no es esto, qué? Tijuana kills me.
II. En el club radiante eres, radiante soy, radiantes somos. La lógica no
existe, el tiempo nos parece infinito, la emoción es una franca sonrisa que
delata el momento justo en que WE se transforma en E, el yo colectivo, la
personalidad multidimensional del ser al ritmo de los acid bleeps de drum
machine, esos bajos análogos que rebotan en el vientre y múltiples efectos
de vocoder. Al registrar el feeling hedonista, lo grogui del electrobeat,
lo fuzzy de las luces, el freestyle del baile -en el centro de la pista,
en la periferia, fuera de ella-, un afortunado paneo comprueba que nada es
igual que antes; luego, alguien decide conseguir un close-up de nuestra
happy face como si supiera que jamás saldremos de aquí, que no queremos
salir de aquí.
III. E es transgeneracional, juega con tu porvenir, desechando
estereotipos, evitando los prejuicios que sirven como ancla social o
desmaterializando esa falsa esperanza de una vida ordinaria.
IV. En el espacio territorial de E -club, empty werehouse, ese paraje
perdido bajo un telón de estrellas- la transmisión es abierta, la
información está disponible para todos. Dentro del caos, hay un orden que no
vemos pero que sentimos nuestro. Un punto de acceso, un lugar de encuentro.
Tiempo off para el no ser, para el no hacer o, si se prefiere, para el hacer
y el quehacer. Un combate nulo en el que no cabe el miedo, you must learn
all night long [la experiencia de vivir]. Imaginar es gratis. Sweat,
sweat, sweat.
V. E es un prófugo que no cree en ajustes de cuentas, alguien que posee una
debit card intelectual en números negros, sin dogmas, heterodoxo,
predispuesto a todo. E tiene la mejor impresión de sí mismo grabado en un
chip de última generación. E es una red de outsiders inserta -pero no
revuelta- en el mainstream [Quemar McDonalds no sirve de nada. Seattle y
Praga están tan lejos de aquí]. Cambia la vida, cambio de sensibilidad,
todo es un proceso de conocimiento. La percepción no pisa las rayas ni cree
en el despliegue público [E sabe que la realidad no existe, que es un
espejismo para cretinos]. E is for Everybody.
VI. ¿Y qué haremos? ¿Lo mismo que ayer? Es algo terrible no tener a quien
llamar porque siempre estamos on-line. La pista enorme, un par de Technics
1200 o esa torre de bocinas como nuevo tótem por adorar no significan nada
sin ti o sin mi [recuerda: we're E]. Con el futuro tachado porque sí y
porque no y porque tal vez así sea mejor, facturando microritmos virtuales,
inmersos en la pequeña delgadez de una euforia que nos hace perseguir cosas
que pensábamos eran tan vitales [¿lo fueron? ¿lo son?].
VII. Don't believe the hype. El DJ no es dios, ni siquiera un shaman que
borda ilusiones, es simplemente una mediación entre E y la música [lo que
importa]. Lo que nos une es la pasión por los bpm's y una eterna búsqueda
por algo mejor [lo que sea, el aburrimiento viene en borbotones].
VIII. Nada es lo mismo cuando se llega a lo más alto, la gravedad es
terrible. Antes creímos tener algunas cosas resueltas: los amigos, el
peligro, hello & goodbye, la hora de sonreír y la posibilidad de decir que
no; ahora sólo nos queda el sensual crujir de bossa nova breaks, el eco del
dub resonando en lo más profundo de nuestro cerebro, la brutalidad del
drill'n'bass que detiene a neófitos del deleite noise, ese frisko sound que
hace germinar mentes tribales, el techno minimal que estimula el clic and
drag emocional, el rollo nortec que frecuenta el sudor afterhours o el
club pop para espíritus decadentemente snobground. La resaca del próximo
weekend.
IX. Free fall, downbeat at 4 a.m, endless trip para cuando lo mejor es no
dormir. Lo dicho: Bailar es un placer.
X. Esta fiesta no ha hecho más que empezar.
* Este texto fue publicado en el semanario Bitácora de Cultura
y espectáculos en Tijuana. Ah, también saldrá, supuestamente,
en el No. 4 de la revista ATSYBER de música electrónica .
rafa //
jueves, marzo 07, 2002
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