|
|
|
|
LA CIUDAD EN MOVIMIENTO
lunes, febrero 04, 2002:
La fila es enorme. ¿Trescientas, seiscientas, mil? I don't know.
Como por campanilla acudimos al llamado, sea este la necesidad,
el trabajo, el ocio o vaya usted a saber que.
Cruzar la línea es, dicen, otra cosa. Ahora. Antes no, era tan
sólo un momento de inseguridad, un trámite de minutos, un sudor
frío y ya.
Ahora, ves la angustia en los rostros, el miedo y el recelo. ¿Y si
me dicen que no? ¿Y si me mandan a revisión? ¿Y si me
preguntan algo? ¿Y si no me creen que soy yo? La anciana peina
a la nieta, la madre tranquiliza al esposo, el novio le dice a su chica
que no habrá problemas.
Esperanzados cruzamos la línea, esperando que de aquel lado todo
este mejor, que las oportunidades sean más grandes y que el dolor
se disfrace con un rato de placer al ver en los aparadores las ofertas
del primer mundo.
Cruzando la línea nos volvemos -algunos, que no todos- mejores.
rafa //
lunes, febrero 04, 2002
|
|
|